L

a idea de Knight Rider nació aproximadamente en el año 1993 durante mi estancia en Chicago, trabajando en un espectáculo llamado Medieval Times.
La afinidad que existía entre los caballeros y sus caballos, y lo seriamente que se tomaban su trabajo de paladines medievales, hizo que les viese como “Knight Rider”.
La pieza fue diseñada en Chicago, y ejecutada en la fundición de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos en Valencia. Es como todas mis piezas a la cera perdida y por lo tanto es pieza única (el molde se destruyó después de la colada).
Knight Rider tiene tres pátinas: dos químicas (la verde y la negra) y una mecánica (el propio dorado).

 

 

Knight Rider

Bronce: pátina verde, marrón, negra y dorada