E

n uno de mis viajes a Escocia, visité Culloden, lugar cargado de historia para los escoceses, y me impresionó, sentí el fragor de la batalla que allí se desarrolló, sentí la pérdida, sentí el orgullo de un pueblo y su afán por seguir adelante y decidí llevar mis sensaciones a la escultura.
Trabajé la sabina por su imperecedera vida, por la fragancia que desprende a lo largo del tiempo y por no ser atacada por ningún “bicho”. La combiné con bronce y en él represente la tristeza y el orgullo, y finalmente el hierro en forma de cadena, representando que más pronto o más tarde el óxido la corroe.
Pieza vertical, siempre en pie, sostén de Juno, mirando en sentidos opuestos pero con el mismo horizonte. Nunca una guerra tubo un vencedor y sí muchos vencidos.

 

 

Culloden

Madera: sabina, Bronce: pátina marrón, Hierro, Piedra