E

ra un amigo, buen pescador y mejor persona, con luces y sombras como todo ser humano.
En un momento importante y clave de su vida, pensé que una pieza referente a una de sus pasiones, -la pesca- le alegraría.
Intenté sentir como sentiría un pescador ante una captura; que orgullo y que agradecimiento hacia el pez, con qué fuerza y con que suavidad lo sostendría y con estos pensamientos inicié “A un pescador”.
Para dar sensación de fuerza y suavidad tallé el mármol de forma realista, y para investir al pez de fragilidad y luminosidad le cubrí de un manto de mica y nácar.

 

 

A un pescador

Madera: Sabina , Piedra: Mármol Macael, Mica y Nácar